La distancia parecía juego, el enredo de nuestro amor parecía vencerla. No cedía nuestra pasión a la razón de la imposibilidad. Eramos como dioses que nadaban en el lucero de la esperanza, de la esperanza de estar algún día solos sin humanos. Pero un rayo cayó de súbito y todo cambió. Cambió mi manera de percibir las cosas y la esperanza se me apareció como hipocresía. Te mandé al diablo y yo caminé al lado de Dios. Meditando si las cosas retornan... Quizá algún día vengas llena de colores y yo te vea como las luces estremecedoras de mil almas llevándome a la gloria... ¡Una vez más!
jueves, 21 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
El momento de dudar ha pasado
Hoy día todo parece nuevo. La bandera, el ideal, la falta, parecen renovadas, como si el ayer hubiese sido su última morada. La verdad es que siento que voy bien. Como si un buen camino me acercara su sendero. ¿Será multiforme? ¿Será también despiadado? No lo sé, sólo el rumbo nuevo me indicará las nuievas cicatrices. Por ahora estoy en busca de una nueva mujer, alguien cercana. Quiero compartir con ella lo que no he compartido con nadie; es decir, mi fidelidad. Ya sé que soné demasiado comprometido, pero es lo que busco: A quien querer y que me quiera. Los días pasados reposan en sus cementerios, inutiles, fatigados, muertos...
Por hoy no diré sino que la esperanza brilla con supremo albor sobre mi cabeza; en mis hombros se levanta universal la mirada del sol. No bastará con querer, hará falta hacer muchas cosas. El destino me ha puesto en un camino sinuoso, pero llevadero. El momento de dudar ha pasado...
domingo, 3 de enero de 2010
Dios fuera del sueño
Viene del sueño mi respiración.
Esta noche bajó Dios a besarme la mejilla,
beso de redoble, eco; doble vista
que mana nuevos sueños.
Por ejemplo, la vigilia.
Vigilia detestable...
La vida se me revela.
En sueños corro, grito, muero
y caigo desde un alto cielo.
Murmullos, la vida me recorre en murmullos:
Escucho, son las primeras horas del día triste.
Despacio, el mundo se extingue.
A opacas ciudades me mudo,
el mundo es todo caos, inteligencia, libertad...
Y luego recorro del cielo el velo
y, con fugaz vuelo, me vuelco a la delicia de saberme vivo,
soberano de mis ideas, aunque, no siendo mías,
no soy yo "¿Quien habla?", me pregunto
y nada, ni la imaginación, me responde.
Codicia, es lo que tengo.
Codicia de saberme heredero universal de lo imposible.
Crece en senderos bifurcados mi gloria.
No ser yo, ni Dios, ni diablo ni memoria.
Creo escuchar un himno de decoro,
que hace un viento rojo,
mar que yo en todo imploro...
como la herida de tus ojos
Esta noche bajó Dios a besarme la mejilla,
beso de redoble, eco; doble vista
que mana nuevos sueños.
Por ejemplo, la vigilia.
Vigilia detestable...
La vida se me revela.
En sueños corro, grito, muero
y caigo desde un alto cielo.
Murmullos, la vida me recorre en murmullos:
Escucho, son las primeras horas del día triste.
Despacio, el mundo se extingue.
A opacas ciudades me mudo,
el mundo es todo caos, inteligencia, libertad...
Y luego recorro del cielo el velo
y, con fugaz vuelo, me vuelco a la delicia de saberme vivo,
soberano de mis ideas, aunque, no siendo mías,
no soy yo "¿Quien habla?", me pregunto
y nada, ni la imaginación, me responde.
Codicia, es lo que tengo.
Codicia de saberme heredero universal de lo imposible.
Crece en senderos bifurcados mi gloria.
No ser yo, ni Dios, ni diablo ni memoria.
Creo escuchar un himno de decoro,
que hace un viento rojo,
mar que yo en todo imploro...
como la herida de tus ojos
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