miércoles, 17 de junio de 2009

¿Cuantas veces un rostro se queda para siempre en la memoria?

Cuando yo te vi
resurgia, terrible impaciencia,
la paciencia repetida mil veces
en el corazón sin la rabia

Llegaba del fondo de la conciencia
la capaz inocencia
de la fiera que mi corazón habita

Legado de órbitas y satélites

Cuando yo te vi
eran las piedras cosas no comunes,
giraban en torno sin rutina ni lunes

Cuando yo te vi
el estrépito del tiempo cesó en inmortalidad:
Eras la cara del cielo y aun estabas en ciudad

Dejé de verte un instante
Y al momento de recordarte reviví:
Era la luna el lado oscuro en que te vi

Vuelo al lugar en que yo partí:
Un cine añejo,
Una plaza perdida,
La casa que no parece casa

Y te encuentro recostada en mi memoria
Te veo en la cima de la aurora
Te siento en la lejanía de la persona
Y eres otra, una flor que hoy a alguien se asoma

Mas no pretendo apartarte de mi lado
Son los dados eternos
Los dados que nosotros no jugamos
Y eres la brisa al revés de la mañana

viernes, 5 de junio de 2009

Comienzo de mes

Hay varios textos de Borges que me llaman mucho la atención. Él siempre anda en reflexiones filosoficas y así. Entonces, la otra vez leía esto, que viene en el libro de los seres imaginarios, y no pude sino hacermelo a la piel. Ya antes había leído algo del autor al que refiere borges; Emerson lo ponía de ejemplo para comprender el fenómeno de Napoleón... En fin, pa que les cuento, ésa es otra historia, sólo quiero compartir con ustedes cosas que me gustan. Y ésta es una de ellas; además que últimamente me pregunto mucho acerca del alma.


LOS ÁNGELES DE SWEDENBORG
Durante los últimos veinticinco años de su estudiosa vida, el eminente hombre de ciencia y filósofo Emmanuel Swedenborg (1688-1772) fijó su residencia en Londres. Como los ingleses son taciturnos, dio en el hábito cotidiano de conversar con demonios y ángeles. El Señor le permitió visitar las regiones ultraterrenas y departir con sus habitantes. Cristo había dicho que las almas, para entrar en el cielo, deben ser justas; Swedenborg añadió que deben ser inteligentes; Blake estipularía después que fueran artísticas.
Los Ángeles de Swedenborg son las almas que han elegido el Cielo. Pueden prescindir de palabras; basta que un Ángel piense en otro para tenerlo junto a él. Dos personas que se han querido en la tierra forman un solo Ángel. Su mundo está regido por el amor; cada Ángel es un Cielo. Su forma es la de un ser humano perfecto; la del Cielo lo es asimismo. Los Ángeles pueden mirar al norte, al sur, al este o al oeste; siempre verán a Dios cara a cara.
Son ante todo teólogos; su deleite mayor es la plegaria y la discusión de problemas espirituales. Las cosas de la tierra son símbolos de las cosas del Cielo. El sol corresponde a la divinidad. En el Cielo no existe tiempo; las apariencias de las cosas cambian según los estados de ánimo.
Los trajes de los Ángeles resplandecen según su inteligencia.
En el Cielo los ricos siguen siendo más ricos que los pobres, ya que están habituados a la riqueza. En el Cielo, los objetos, los muebles y las ciudades son mas concretos y complejos que los de nuestra tierra; los colores, más variados y vívidos. Los Ángeles de origen inglés propenden a la política; los judíos, al comercio de alhajas; los alemanes llevan libros que consultan antes de contestar. Como los musulmanes están acostumbrados a la veneración de Mahoma, Dios los ha provisto de un Ángel que simula ser el Profeta.
Los pobres de espíritu y los ascetas están excluidos de los goces del Paraíso porque no los comprenderían.

Fin

A poco no es la idea del paraíso algo muy asemejado a las cosas humanas, a las que imaginan los humanos.... Alguien decía que para que podamos imaginar cosas así de perfectas debe de existir Dios, por que sino ¿cómo podría yo imaginar la perfección sino existiese ella antes que yo? Es decir, la idea de lo perfecto entonces sólo podría venir desde antes, y, sin embargo, siempre estaría enconada con el futuro puesto que es parte de la escencia del hombre, por ser el hombre parte de Dios. Algo así.